[texto leído en la manifestación del 2 de julio ante la sede de la Caixa]

Detrás de la bonita fachada modernista de la sede de La Caixa en Via Laietana están pasando unas cosas bastante feas que marcan nuestros destinos. Los bancos y las cajas de ahorros son los principales responsables de la especulación inmobiliaria y urbanística junto con los políticos y las grandes inmobiliarias y constructoras.

1. Durante la última década, todos los bancos y cajas de ahorro del Estado español han aumentado sus beneficios a un ritmo anual medio del 16 al 20 % -es decir, a un ritmo idéntico al aumento anual de los precios de los pisos.

2. Desde 2004 el crédito inmobiliario se ha convertido en la principal actividad de las entidades financieras y ya es con creces superior a los créditos que se conceden a los sectores de la industria y de la construcción. Actualmente las llamadas “cajas de ahorro” superan a los bancos en la concesión de créditos inmobiliarios.

3. En abril de 2006 las familias residentes en el Estado español les debían a los bancos la cifra total de 795.690 millones de euros lo que representa el 82 % del producto interior bruto. Al mismo tiempo aumentan de forma imparable el número de hogares que tienen que destinar más del 60 % de sus ingresos a pagar la hipoteca de su piso así como las hipotecas de más de 30 años de duración.

4. La Caixa –al igual que las demás cajas de ahorros– es considerada jurídica y fiscalmente una entidad financiera sin ánimo de lucro. Como se trata de una entidad semipública, tiene acceso a información privilegiada y trabaja en connivencia con los poderes públicos. El Ayuntamiento, la Cámara de Comercio, los sindicatos mayoritarios, Fomento de Trabajo y el propietario de la Vanguardia están en el consejo de Administración de la Caixa.

5. La Caixa se ha convertido en la tercer entidad financiera más grande de España gracias a su tupida red de sucursales cuya actividad principal consiste en financiar los precios desorbitados del mercado inmobiliario a costa del endeudamiento de la gente.

6. La Caixa, además de tener una importante sucursal inmobiliaria –Servihabitat- que fomenta activamente la escalada de los precios, también es propietaria de unas de las mayores inmobiliarias del Estado: la Inmobiliaria Colonial especializada en la compra-venta de edificios emblemáticos y en la conversión de viviendas en oficinas.

7. La Caixa ha utilizado los beneficios conseguidos a partir del proceso de especulación en otros sectores económicos que hacen su agosto con las necesidades básicas de la gente. Por ejemplo, La Caixa es socio mayoritario de AgBar (agua), Endesa (electricidad), Repsol-YPF y Gas Natural (combustibles) y de Abertis (peajes).

8. Las cajas de ahorros tienen un papel fundamental en el sistema de financiación de partidos políticos. Todos los partidos, empezando por el PSC, están endeudados hasta las cejas con La Caixa.

9. Se calcula que los ingresos totales de Fonesa, Brufau, Fainé y los otros altos cargos “honoríficos” de La Caixa superan con creces el conjunto de la inversión en la llamada Obra Social.

10. A lo mejor ha llegado la hora de que los hipotecados de La Caixa –y de las demás cajas de ahorros– empecemos a organizarnos contra el fraude y abuso que supone el hecho de financiar los beneficios que estas entidades han conseguido mediante prácticas especulativas que, como tales, son incompatibles con su propia razón de ser. Por ejemplo, practicando de forma colectiva la autorreducción del importe mensual de la hipoteca, de tal forma que no supere nunca el 20% de nuestros ingresos disponibles.